El hilo conductor para que las visitas no sean monumentos aislados.
Berlín creció como capital de Brandeburgo-Prusia y desde 1701 del Reino de Prusia. Unter den Linden, Gendarmenmarkt, palacios, museos y grandes edificios expresan la ambición de una corte que quería competir culturalmente con otras capitales europeas.
En la ruta: Gendarmenmarkt, Museumsinsel, Berliner Dom y el eje monumental de Mitte.
La unificación de 1871 convierte Berlín en capital de una potencia industrial y militar. El Reichstag se construye entre 1884 y 1894 para el parlamento del nuevo imperio. La relación entre emperador y parlamentarismo fue tensa: incluso la inscripción Dem Deutschen Volke tardó hasta 1916 en colocarse.
En 1918 se proclama la república desde el Reichstag. La República de Weimar combina enorme creatividad cultural con crisis y violencia política. Tras el incendio del Reichstag de 1933, los nazis suspenden derechos fundamentales y consolidan la dictadura. Berlín se convierte en centro administrativo del aparato represivo y de exterminio.
En la ruta: Reichstag, Topographie des Terrors y Memorial del Holocausto.
Tras la derrota nazi, Berlín queda dividida en cuatro sectores. La confrontación entre la URSS y los aliados occidentales convierte la ciudad en escenario central de la Guerra Fría. En 1949 aparecen la RFA y la RDA.
La RDA cierra la frontera el 13 de agosto de 1961. El sistema acabó siendo mucho más que una pared: barreras, zona de seguridad, torres, iluminación y controles. Bernauer Straße permite comprender físicamente ese sistema mejor que casi ningún otro lugar.
En la ruta: Bernauer Straße, Checkpoint Charlie, East Side Gallery, Oberbaumbrücke y Kreuzberg.
La caída del Muro el 9 de noviembre de 1989 abre la reunificación. En 1991 el Bundestag decide trasladar Parlamento y Gobierno de Bonn a Berlín. El Reichstag de Foster y la reconstrucción de Potsdamer Platz simbolizan la nueva capital.
Idea clave: Berlín suele conservar cicatrices y contrastes en vez de reconstruir una ciudad históricamente uniforme.
Qué es cada cosa y cuándo tiene sentido pedirla.
Para cocina tradicional, una carta con varios platos regionales suele ser mejor señal que un local construido alrededor de dos iconos turísticos. Para Currywurst o Döner, un Imbiss con rotación local tiene más sentido que un restaurante formal. No fijo precios en la guía cuando no están verificados.